Mientras en Córdoba se debate la prohibición de la actividad, la ciudad turística gestiona desde hace tiempo un esquema municipal que regula y formaliza a los llamados ‘naranjitas’, priorizando la inclusión de personas en situación de vulnerabilidad.
El debate sobre la regulación de los cuidacoches, conocidos como «naranjitas», ha tomado fuerza en la provincia de Córdoba. Frente a la propuesta de prohibición anunciada por el gobierno provincial, Villa Carlos Paz presenta un modelo alternativo que lleva años en funcionamiento: un sistema de permisionarios gestionado directamente por el municipio.
La municipalidad coordina a entre 100 y 140 permisionarios, según la temporada, quienes se encargan del estacionamiento tarifado en la vía pública en zonas céntricas y específicas. El secretario general de la Municipalidad, Juan Manuel Lucero, explicó que el esquema tiene «un fuerte contenido social». Los seleccionados deben ser residentes de la ciudad, demostrar una conducta acorde y, en su mayoría, son personas en situación de vulnerabilidad, jubilados o con alguna discapacidad.
El mecanismo se basa en la identificación. Cada trabajador adquiere un talonario de tickets numerado y vinculado a su persona, lo que permite su rastreo en caso de eventualidades. La ganancia se reparte: el permisionario recibe el 70% del valor por hora, mientras que el 30% restante ingresa a las arcas municipales para gastos operativos. En zonas especiales, como balnearios o eventos, la tarifa es mayor y la retención del trabajador es del 60%.
La formalización es visible. Los permisionarios utilizan chalecos identificatorios con la bandera de la ciudad, reciben capacitaciones anuales y cumplen horarios y turnos establecidos. Para evitar la actividad informal, un móvil de la guardia municipal recorre la ciudad de manera exclusiva, derivando los casos a la Policía.
Un punto clave, según Lucero, es la coexistencia con amplias zonas de estacionamiento libre y gratuito, lo que elimina la tensión del «doble pago» que se vive en otras ciudades. Este modelo busca ordenar el espacio público mientras brinda un marco de contención social a sectores vulnerables de la comunidad.
